La Escuela del Asombro

Ejercicios filosóficos

Encuentros guiados por Pablo Corral Vega, fotógrafo, escritor y terapeuta filosófico.

Para los filósofos de la Antigüedad, la filosofía no era una doctrina que se aprendía, sino una forma de vida que se practicaba. Sus textos buscaban menos informar que formar: transformar la manera de mirar y de vivir de quien los leía. Los estoicos, los epicúreos, los platónicos practicaban cada día ejercicios de atención, de memoria, de mirada.

Pierre Hadot los llamó ejercicios espirituales. Yo los llamo, con más modestia, ejercicios filosóficos. No son terapia ni autoayuda. Nadie sale con una receta. Se sale, en todo caso con más preguntas y con más paz.

Esforzarse en ver el mundo como si lo viéramos por primera vez es desembarazarse de la visión convencional y rutinaria que tenemos de las cosas, es volver a encontrar una visión bruta, ingenua, de la realidad, es apercibirse entonces del esplendor del mundo, que habitualmente se nos escapa.

Pierre Hadot, La filosofía como forma de vida


Cómo es un encuentro

Leer, conversar, mirar, soltar

  • Leer. Cada participante recibe un cuadernillo con textos de Pierre Hadot, Epicteto, Simone Weil, Nietzsche, el Maestro Eckhart, el Daodejing, Martin Buber, Francisco de Asís. Los leemos en voz alta, despacio, y los dejamos hablar.
  • Conversar. En círculo. Nadie tiene que convencer a nadie. Lo que más sorprende es cuánto se aprende escuchando a quien piensa distinto.
  • Mirar. Pasé cuarenta años detrás de una cámara aprendiendo a prestar atención. El asombro, para mí, no es un concepto sino un oficio: se practica. Salimos al jardín, nos tumbamos en la hierba, miramos el cielo entre las ramas, nos sentamos alrededor del fuego.
  • Soltar. Muchos ejercicios son de desasimiento. Preguntarse quién soy cuando me quito los accesorios. Imaginar el mundo sin mí. Dejar de defender, dejar de demostrar.
Participantes tumbados en el césped de la Hacienda Cusín
Conversación alrededor del fuego en la noche de Cusín
Alrededor del fuego, la noche del sábado en Cusín.

Hacienda Cusín · septiembre de 2026

Lo que se llevaron

En septiembre nos reunimos un fin de semana en la Hacienda Cusín, en Imbabura. Al final, cada persona dijo en voz alta lo que se llevaba. Este video junta esas voces.

Con subtítulos en inglés.

En la prensa

La importancia de descansar la importancia

Priscilla Falconi Avellán estuvo en el círculo de Cusín. El miércoles 30 de septiembre de 2026 publicó esta columna en Diario Expreso. La reproducimos con su autorización.

Este fin de semana hice un alto. Durante dos días, un grupo nos dimos el espacio de leer, conversar, respirar y hacernos preguntas sin la urgencia de llegar a conclusiones útiles. Fueron ejercicios filosóficos de la mano de Pablo Corral Vega.

Pablo compartió una historia que contaba su madre: “Había un señor tan, pero tan importante; un señor tan importante que, de cuadra en cuadra, tenía que hacer descansar su importancia. Se metía en un zaguán y descansaba la importancia”.

Imagen divertida, pero inquietante. ¿Cuánto pesa nuestra importancia? Hacerla descansar no significa fingir modestia, ni negar nuestro valor. Significa suspender esa agotadora necesidad de ocupar el centro, tener la razón, recibir reconocimiento, defender cada posición, imponer nuestra versión o convertir cada desacuerdo en una afrenta personal.

Muchos conflictos que parecen ideológicos son, en realidad, importancias que no han descansado. Cuando confundimos nuestras convicciones con nuestra identidad, una observación se vuelve deslealtad, una discrepancia, ofensa y el protagonismo ajeno, amenaza. Dejamos de escuchar y comenzamos a defender posiciones.

Quien ejerce liderazgo tiene mayor obligación de descansar su importancia. Una causa puede ser más grande que quien la encabeza y el liderazgo exige recordar que el propósito común está por encima del protagonismo. Escuchar, rectificar y apartarse del centro no disminuyen la autoridad, impiden que se convierta en vanidad.

El Tao Te Ching enseña que “lo tierno y lo flexible es discípulo de la vida”. Lo vivo se dobla, lo muerto permanece rígido. El ego también se endurece cuando siente que cambiar es perder, ceder es desaparecer y rectificar, humillarse. Solo quien no necesita demostrar siempre su importancia puede ser flexible.

Vivimos en un mundo que nos empuja a exhibirnos, opinar sobre todo y reaccionar de inmediato. Estamos agotados de sostener la importancia de quienes creemos que debemos ser.

Quizá nos convendría buscar nuestro zaguán. Dejar allí el cargo, el agravio y la necesidad de vencer. Recordar que no toda discusión necesita un ganador y que, a veces, ceder espacio es la forma más alta de liderazgo.

Priscilla Falconi Avellán · «Sin vueltas», Diario Expreso, 30 de septiembre de 2026

Columna «La importancia de descansar la importancia», de Priscilla Falconi Avellán, Diario Expreso, 30 de septiembre de 2026
La columna en la edición impresa de Expreso.
El grupo de los ejercicios filosóficos en la Hacienda Cusín, septiembre de 2026
El círculo de Cusín, septiembre de 2026.

Quién guía los encuentros

Pablo Corral Vega

Fotógrafo, escritor y terapeuta filosófico. Publiqué en National Geographic, el New York Times y Smithsonian, hice ocho libros —para uno de ellos, Andes, Mario Vargas Llosa escribió 20 pequeños cuentos—, fui jurado del World Press Photo, Nieman Fellow en Harvard y Secretario de Cultura de Quito. Soy abogado de formación y dirijo un estudio jurídico en Quito. Tengo una maestría en Filosofía del Cuidado de la Universidad Autónoma de Barcelona, con una tesis sobre la ternura, y estoy escribiendo un libro sobre la Filosofía de la Ternura.

Pero lo único que importa aquí es que me pasé la vida entrenando una sola cosa: la atención. Cuarenta años aprendiendo a mirar. Eso —y no un diploma— es lo que traigo a estos encuentros.


Próximo encuentro

Deià, Mallorca

7 y 8 de noviembre de 2026

Pronto compartiré los detalles. Si quieres saber más, escríbeme.

¿Quieres ver cómo fue el encuentro anterior? Hacienda Cusín, septiembre de 2026.